Escrito por Concejal Silvina Camiolo
Hasta ahora, tras el escándalo generado por algunas controversias en la aprobación del presupuesto, solo contestó oficialmente la Contadora General Paula Rodríguez.

De lo que he escuchado, puedo concluir lo siguiente:
- Se confirmó que efectivamente se compró un sillón masajeador para un funcionario con fondos del municipio.
- También se reconoció que los funcionarios (incluido al menos un concejal oficialista) almuerzan diariamente con viandas pagadas por la Municipalidad.
- Se admitió que la empresa que entregó parte de la indumentaria al personal estaba registrada en un terreno baldío. Se ha mencionado que pertenece a un empresario local con un comercio en avenida San Martín, pero aún no se ha esclarecido quién es ni por qué figuraba un domicilio falso.
- Se aceptó que el aumento del 40% (que finalmente quedó en 30%) para tres funcionarios, justificado por su responsabilidad patrimonial ante el Tribunal de Cuentas, era inoportuno. Cabe aclarar que nadie responde con su patrimonio si gestiona correctamente.
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La postura pública de solo tres concejales, sumada a la presión social, llevó al oficialismo local a modificar su posición. Esto demuestra que cumplir con nuestra labor—revisar decretos y solicitar informes—no es un obstáculo para la gestión, sino una herramienta esencial de la democracia. Aunque al intendente no le guste dar explicaciones y nos haya descalificado con términos ofensivos en alguna oportunidad, nuestra responsabilidad es seguir adelante con el control de la administración.

Si el parámetro de éxito de esta gestión va a ser la anterior, debo decir que la vara está demasiado baja. Malargüe merece mucho más. Y si intentan desacreditar nuestro control mencionando la gestión anterior, hay denuncias y sobradas pruebas de nuestra oposición a la corrupción. No puedo decir lo mismo de ellos, que incluso han mantenido funcionarios de la administración de Ojeda. Los insto a que si poseen más pruebas de corrupción, las presenten ante la justicia. Como concejal ya lo solicité formalmente junto con otros colegas, sin obtener respuesta. Hoy lo exijo también como malargüina.
Es correcto que el intendente haya dado marcha atrás con el aumento que él mismo solicitó. Pero lo verdaderamente necesario es priorizar a los malargüinos, trabajar por su bienestar y gobernar con responsabilidad, aceptando los roles que nos otorgó la democracia y honrar cada voto.


