La diabetes infantil es una enfermedad crónica que afecta a cada vez más niños en todo el mundo, obligando a las familias a adaptarse a un nuevo estilo de vida lleno de cuidados constantes. Según la Asociación para el Cuidado de la Diabetes en Argentina (CUI.D.AR), el 10 % de los casos de diabetes en el país corresponden a la tipo 1. Si bien no hay datos precisos sobre la cantidad de casos en la zona sur de Mendoza, es fundamental difundir educación sobre esta condición de salud.

Esta condición, especialmente la diabetes tipo 1, se caracteriza por la incapacidad del cuerpo para producir insulina, una hormona esencial para regular los niveles de glucosa en la sangre. Aunque puede diagnosticarse a cualquier edad, muchas veces los padres no están preparados para enfrentarla, ya que no siempre existen señales claras de su aparición.

Un ejemplo de esto es el caso de Tatiana Valdez, mamá de Alicia (9), quien comentó a Malalweb que su hija presentó síntomas el año pasado sin que nadie en su familia tuviera la misma condición. Explicó que, aunque es una enfermedad inesperada y sin una advertencia clara de cuándo puede manifestarse, es importante estar atentos a signos como sed excesiva, hambre extrema, fatiga y pérdida de peso involuntaria, entre otros.

Valdez expresó que, aunque existe una ley nacional de diabetes, muchas veces no es fácil conseguir ciertos insumos a través de las obras sociales. Un ejemplo de ello es la bomba de insulina, un dispositivo que mejoraría notablemente la calidad de vida de su hija, ya que los pacientes con diabetes tipo 1 son insulinodependientes y deben medir sus niveles varias veces al día e inyectarse insulina, incluso por las noches. Además, deben monitorearse constantemente, ya que su páncreas no produce insulina y, sin esta, la glucosa se acumula en el torrente sanguíneo en lugar de ingresar a las células.

Uno de los principales desafíos es la planificación y medición de todas las comidas, pero, sobre todo, el costo de los insumos, como los sensores de glucosa, que son esenciales para la vida diaria de su hija y pueden resultar muy costosos.

A pesar de esto, Valdez destacó que su hija vive feliz como cualquier otro niño y que, con los cuidados necesarios, las personas con diabetes pueden disfrutar de una vida plena. Además, señaló que su hija ha integrado su condición con naturalidad, hasta el punto de leer etiquetas de alimentos y calcular los carbohidratos para luego aplicarse la insulina. “Hace unos días sacó un 10 en un examen en el colegio y me dijo que entonces le tocaba un premio, así que me pidió una golosina”, relató.

Otra de las cuestiones que Valdez resaltó en su testimonio fue el profesionalismo del equipo médico que acompaña a su hija, la presencia de la Dra María Julieta Pomilio todos los jueves en el hospital, así como la importancia del apoyo que recibe de otros padres y de los lazos que se generan a través de la Asociación Malargüina de Educación en Diabetes (A.M.E.D.). Por ello, remarcó la relevancia de los encuentros que realizan, donde comparten experiencias y consejos sobre el manejo de la diabetes.

Se realizará el Segundo Encuentro para personas y familiares con diabetes tipo 1 y 2

El próximo sábado 5 de abril, a partir de las 11 horas, se llevará a cabo el Segundo Encuentro Regional para personas con diabetes tipo 1 y tipo 2, así como sus familiares, en el Camping Municipal de Malargüe. La jornada, de acceso libre y gratuito, busca generar un espacio de integración, apoyo y educación sobre esta condición de salud.

La iniciativa es organizada por la Asociación Malargüina de Educación en Diabetes (A.M.E.D.) con el objetivo de fortalecer vínculos y brindar herramientas para mejorar la calidad de vida. En Argentina, cada año se diagnostican alrededor de 1.000 niños con diabetes tipo 1, lo que hace más urgente la difusión de información y el acompañamiento adecuado para las familias.


