La situación del sector petrolero en Mendoza y otras provincias suma un nuevo capítulo de conflicto. Mientras YPF S.A. avanza con la cesión de sus últimas áreas de explotación convencional, los sindicatos intensifican su postura frente a despidos y demoras en los pagos. Este miércoles se inició un paro de actividades en Refinería y Yacimientos, impulsado por los sindicatos.

Esta medida, que comenzó a las 8:00 de la mañana, afecta a las operadoras YPF S.A. y Petrolera Sudamericana, y fue convocada como respuesta directa a la “falta de pago de salarios, indemnizaciones y recientes despidos”.
“Exigimos una inmediata respuesta por parte de las empresas responsables”, señalaron desde el sindicato Petróleo y Gas Privado de Cuyo en un comunicado oficial difundido por redes sociales.

YPF redefine su estrategia
El conflicto sindical se da en un momento en donde la petrolera estatal, que acaba de aprobar una nueva ronda del Proyecto Andes con la cesión de 12 áreas, incluyendo los clústers Chachahuen y Malargüe en Mendoza, Manantiales Behr en Chubut y varios bloques no operados. Además, se concretó el traspaso de operación de los clústeres Neuquén Norte y Sur.
Estos movimientos marcan el cierre de una etapa de explotación convencional, mientras la compañía se prepara para avanzar con el megaproyecto del Oleoducto Vaca Muerta Sur, con el que espera obtener US$ 1.700 millones la próxima semana.

Acuerdo con el Sindicato Jerárquico
En este contexto de transición, el Sindicato de Personal Jerárquico del Petróleo, Gas Privado, Químico y Energías Renovables de Cuyo y La Rioja (SPJC) anunció días atrás un acuerdo con YPF S.A. para garantizar la estabilidad laboral en las zonas afectadas por el traspaso de activos.

El pacto asegura la continuidad de los puestos de trabajo, impide despidos durante la transición y garantiza que cada trabajador jerárquico mantenga el 100% de su salario. Desde el SPJC destacaron: “Queremos dejar en claro que el gobierno provincial no ha tenido ni tiene participación alguna en la defensa de los intereses de los trabajadores petroleros. Su ausencia y falta de compromiso histórico con el sector ha sido evidente, no sólo en este proceso, sino en cada situación crítica que ha atravesado la industria.”


