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Opinion

Dos potencias te saludan: Belgrano y Güemes, una amistad revolucionaria

El 17 y el 20 junio se recuerda a dos hombres destacados del período de la independencia de estas tierras. Uno de ellos, Güemes, es el menos conocido, y ha sido rescatado en estos últimos años de las tinieblas de la historia. El otro, Belgrano, ha gozado de mayor prensa, formando parte del “panteón nacional” tempranamente. A más de 200 años de su desaparición física, ¿qué representan hoy en día estas figuras en la historia argentina y para la sociedad? 

Al comparar al porteño con el salteño  encontramos varias similitudes y diferencias.  En términos generales, ambos provenían de familias nobles y entregaron sus fortunas a las causas revolucionarias. Fueron traicionados por otros revolucionarios y enemigos de los patriotas. Sin embargo, vamos a desarrollar otros aspectos en los que coincidieron ambos próceres.  

Una de los aspectos fundamentales en ambos héroes, es la compresión estratégica de que la causa de la Revolución, era viable con protagonismo popular y construcciones colectivas. En el caso de Belgrano, el Éxodo Jujeño de los sacrificios más grandes que realizó el pueblo movilizado para defender la revolución. El caudillo salteño construyó un fuerte ejercito de gauchos, que sirvió como escudo estratégico para evitar una invasión realista por el Norte.  Tenía una llegada a los paisanos norteños como nadie, tenía la elocuencia de los fogones, se acercaba a las preocupaciones de los sectores populares, y actuaba en consecuencia. Por ejemplo, a sus gauchos les da la posibilidad de no pagar el arriendo de la tierra, produciendo una Reforma Agraria inédita, con la finalidad de avanzar en los derechos sociales sobre la tierra, el trabajo y las grandes haciendas.  Esto último le va a valer a Güemes el desagrado de gran parte de la élite salteña.

Ambos empuñaron las armas, pero también las nuevas ideas de la época. Belgrano, primer estadista-educador de la sociedad criolla donde impulsó una corriente económica distinta, la fisiocracia, en el plano educativo fue el primero las ideas de la Revolución Francesa, proponiendo a la educación como un gran cambio social. proponía una educación igualitaria e inclusiva o derechos de igualdad entre varones y mujeres para comienzos del siglo XIX implica desvirtuar los horizontes en los que pensó y formuló sus ideas al respecto. Ideas que no venían a romper con las jerarquías sociales o con las desigualdades de género vigentes y que se inscribían dentro del molde de la sensibilidad ilustrada que propugnaba expandir la educación para civilizar las costumbres y formar habitantes útiles para el trabajo.

Güemes, supo respetar los códigos sociales y étnicos de base de legitimidad, su asociarlos buscando nexos pudo incorporar a actores no politizados a la política y a las luchas por la independencia. Este sistema se combina con propuestas modernas de la ilustración, donde la soberanía popular se presenta como eje de cohesión social con el fuero militar y otras formas de participación ciudadana que se han descripto en los apartados anteriores. La integración social propuesta por el esquema guemesiano, es innovadora por su componente étnico, donde lo militar es el punto de encuentro de las nuevas motivaciones iniciadas por el proceso revolucionario, donde la política tiene un rol estratégico para unificar las estrategias en un contexto de agitaciones permanentes. Es decir, esta perspectiva norteña puede poner un punto de debate a los esquemas historiográficos que fragmentan las continuidades entre diversas épocas históricas y sobre todo esa dicotomía entre lo social y lo político.

Si bien se pueden comparar muchos aspectos de estos referentes, por ser contemporáneos, patriotas y grandes pensadores, es fundamental, observar el lugar y trato que les fue dando la historiografía a cada uno. A Belgrano, la historia oficial lo encasilló como el creador de la bandera, lo recortó, fue un revolucionario íntegro. En estos tiempos se está recuperando esa faceta de Belgrano. Ese ilustrado, gran funcionario progresista de la época de la colonia, que primó por la educación popular, la actividad industrial, el que ejerce la inclusión social a través de Azurduy y del Valle. Ese Belgrano revolucionario está avanzando. Tuvo un lugar central en la historia nacional a partir de la operación historiográfica que hace Mitre a fines del siglo XIX. Y es algo que se llevó a la educación, es gracias a esto que se trasladó el sentimiento positivo a don Manuel.

Respecto a Güemes, el caudillo salteño no posee el mismo estatus histórico que el de Belgrano. Las razones parecen haber estado en el tipo de vínculo que mantuvo con el poder salteño y porteño, por otro lado, la relación tan próxima con sus gauchos: Los Infernales.

Don Martín Miguel, es uno de los grandes silenciados, por esa mala relación que tenía con la élite salteña, quien lo veía como un traidor de clase. Siendo de la élite, se pone del lado del pueblo. Era un maldito para la oligarquía salteña. No fue canonizado por la historiografía liberal. Además, hay una cuestión: los próceres que se canonizaron fueron aquellos que tuvieron una relación más estrecha con Buenos Aires. Si bien Güemes tuvo una participación destacada durante las invasiones inglesas, no tuvo una relación tan estrecha como Belgrano.

Esta falta de contemplación de la figura del salteño revolucionario en parte, por la relación de Güemes con los paisanos, tenía llegada a los norteños como nadie, con elocuencia de los fogones, se acercaba a las preocupaciones de los sectores populares, y actuaba en consecuencia.

Ambos patriotas, tuvieron una amistad poco conocida,el intercambio de cartas entre ambos da cuenta de que, más allá de la relación jerárquica militar que se originó entre ellos, surgió también una fuerte y leal amistad. Belgrano siempre tiene en sus cartas recomendaciones para Carmencita, la esposa de Güemes, y en un determinado momento, no había en Salta la vacuna antivariólica y tenía a Martincito enfermo, el mayor de los hijos de Güemes. Este le pide la vacuna que si había en Tucumán y Belgrano se la envía. Después Belgrano le pregunta, cómo evolucionó la salud del hijo.

De a poco se cimentó una fuerte amistad entre estos dos hombres fuertes de la Patria. En la correspondencia se nota, como fueron mutuamente entrando en confianza, a pesar de los enemigos de la unión, que por conveniencia propia intentaban enemistarlos, llevando y trayendo chismes y falsas noticias para mellar la relación. Conscientes de ello, fortalecieron el vínculo, sabiendo que no sólo debían luchar con los enemigos externos sino también con los internos.

En una de esas cartas escrita por Belgrano a Güemes, del 10 de noviembre de 1816, le reafirma esa amistad, más allá de las oposiciones que esta parecía generar: “Cuando digo amigo, lo soy y lo seré siempre, como lo soy de Ud; sin embargo, de que me han querido persuadir de lo contrario”. El revolucionario ilustrado, en estas pocas líneas, confirma la amistad a prueba de todo, con el salteño.

De a poco se cimentó una fuerte amistad entre estos dos hombres fuertes de la Patria. En la correspondencia se nota, como fueron mutuamente entrando en confianza, a pesar de los enemigos de la unión, que por conveniencia propia intentaban enemistarlos, llevando y trayendo chismes y falsas noticias para mellar la relación. Conscientes de ello, fortalecieron el vínculo, sabiendo que no sólo debían luchar con los enemigos externos sino también con los internos.

Con respecto al bien común, el pensamiento político de Güemes responde a una idea seria y con fundamentos doctrinales, basados en los principios de la dignidad de la persona humana, del bienestar de su pueblo, entendido como pueblo americano, y del bien universal.

Para finalizar, quería dejarles una cita de Belgrano, que no solo sintetizar las visiones por el bien común de los próceres aquí estudiados, sino que los presentan como un arquetipo nacional en estos tiempos tan confusos, con falta de causas patriotas y revolucionarias, carentes de sentidos colectivos y sociales:  El 14 de julio de 1812, el creador de la Bandera, escribía:

“Cuando el interés general exige las atenciones de la sociedad, deben callar los intereses particulares, sean cuales fuesen los prejuicios que experimentasen.  Este es un principio que solo desconocen los egoístas, y que no quieren admitir los enemigos de la causa de la Patria.  Causa a que están obligados cuantos disfrutan de los derechos de propiedad, libertad y seguridad en nuestro suelo, debiendo saber que no hay derecho sin obligación y quien solo aspira a aquel sin cumplir esta, es un monstruo abominable…”

Referencias bibliográficas:

  • Eschler Sergio, 2020, El pensador que combatió por la Patria, tesis de doctorado. Universidad American Andragogy. Hawaii. EEUU.
  • Eschler Sergio, 2021, “Martín Miguel de Güemes: Arquetipo Nacional” Orfebrería política en tiempos de transiciones y guerras de la independencia en el Norte salteño.
  • Flores Karina, 2024, Belgrano y Güemes: dos hombres, dos historias, un mismo país. Universidad Nacional de Moreno. En: https://anunm.unm.edu.ar/belgrano-y-guemes-dos-hombres-dos-historias-un-mismo-pais/