Hace unos días, nuestro medio informó sobre la situación vivida por Natalia Méndez, una vecina de Colonia Pehuenche I, cuyo caso es similar al de otros vecinos de su zona y del barrio Virgen del Carmen. Todos hicieron público una serie de ataques reiterados de perros a su ganado, afectando tanto a pequeños productores como a familias que crían animales de corral. Según relataron, estos hechos se han intensificado en las últimas semanas, alcanzando al menos a diez familias en un lapso de 45 días.


Estos perros, que han sido identificados por los vecinos como cruza de ovejero, labrador y dogo argentino de color gris, han causado importantes daños. “Llegaron a matar 40 gallinas en una sola vivienda”, señalaron los damnificados. Además de gallinas, los ataques también han afectado a ovejas, conejos, gatos y otras especies de corral.
Los testimonios coinciden en que los animales deambulan libremente a toda hora y que, pese a los esfuerzos por reforzar corrales y alambrados, las medidas no han sido suficientes. En varios casos, los vecinos aseguraron haber perdido por completo sus proyectos de cría.

El veterinario Lisandro Jaegui, en diálogo con medios locales, explicó que este tipo de situaciones suelen repetirse especialmente durante la época de parición del ganado, cuando los animales están más dóciles y son más vulnerables, al estar encerrados en corrales. El entrevistado aclaró que no se trata de perros salvajes, sino domésticos sin supervisión, y que la solución debe contemplar acciones preventivas. En este sentido, veterinarios del sector privado han presentado una nota para colaborar con campañas de castración en las zonas más afectadas.

Por su parte, la jueza María Paz Zabalegui manifestó que esta problemática tiene larga data y explicó los límites del accionar judicial: “El Código Contravencional no contempla específicamente el caso de animales sin dueño, sino que sanciona a los propietarios de animales que se encuentren en la vía pública o pertenezcan a razas consideradas peligrosas”. Pese a ello, la magistrada indicó que tomó medidas de oficio y solicitó la intervención del área municipal correspondiente.


Zabalegui también señaló que tanto el Juzgado como el área de Zoonosis tienen competencias limitadas: “Zoonosis no tiene potestad más allá de realizar campañas de castración. No se pueden sacrificar animales porque está prohibido por ley. La raíz del problema es más profunda: la falta de profilaxis animal y la tenencia irresponsable”.
Desde el área de Zoonosis, el responsable Martín Vargas explicó que los vecinos afectados deben realizar la denuncia correspondiente en la Comisaría o ante el Juzgado de Paz Letrado y Contravencional, incluyendo una descripción de los perros y, en lo posible, fotografías que permitan su identificación.

Tanto autoridades como profesionales coinciden en que la solución a esta problemática requiere la cooperación activa de la comunidad, especialmente en lo referido al control y la tenencia responsable de mascotas.


