En tan solo catorce días del mes, nueve mujeres fueron víctimas de femicidio. Es decir que cada 28 horas en la Argentina una mujer es víctima de femicidio. Luna y Mariel, madre e hija (Córdoba), Daiana (Entre Ríos), Adriana y Mariana (Bahía Blanca), Solange (Rosario), Mónica (Villa María), Camila (Corrientes) y Ayelén (La Matanza, BS AS). Para algunas personas son nombres, pero para muchas otras son madres, hijas, hermanas, tías, que hoy ya no están.

El movimiento feminista MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) informó que durante los 10 meses del 2025 en Argentina se produjeron 197 femicidios.
Todas las organizaciones del país que informan y recopilan los datos de estos hechos violentos, de forma unánime, advierten sobre la emergencia que se vive a nivel nacional frente al exponencial incremento de crímenes ligados a la violencia de género. Belén Bobba, coordinadora en Mendoza de la Organización MuMaLá, aseguró: “De los 14 días que van de Octubre, fueron 9 las mujeres víctimas de femicidio, realmente estamos muy conmocionadas”.


“El triple femicidio en Buenos Aires en contexto con la narco criminalidad, el doble femicidio en Córdoba y Bahía Blanca, a todas las mataron con mucha saña”, remarcó Belén. Además de los femicidios consumados, durante estos diez meses se registraron numerosos intentos, más de 750 mujeres fueron violentadas por su agresor.
A través de sus redes sociales, MuMaLá emitió un duro comunicado: “Esta escalada de violencia machista, que en casos como el de Pablo Laurta (acusado del doble femicidio de Luna y Mariel, en Córdoba) evidencia una alarmante premeditación y motivación política de extremismo de derecha y masculinismo supremacista, evidencia las consecuencias de los mensajes de odio de género que emanan desde las mayores jerarquías gubernamentales y sus “intelectuales””.

Asimismo, MumaLá presentará un Proyecto de Emergencia Nacional en Violencia de Género, haciendo hincapié en la Restitución de Partidas Presupuestarias para dar cumplimiento a la Ley 26.485 de Protección Integral contra la violencia de género y a los convenios internacionales con rango constitucional; Restablecimiento de la Institucionalidad: reactivar y fortalecer los organismos de género y la línea de asistencia 144; Monitoreo de Grupos de Odio: impulsar protocolo de alerta y acción en la detección y desmantelamiento de grupos extremistas, masculinistas y antigénero promotores de la violencia; Asistencia económica a víctimas de violencia de género: promover la autonomía económica y políticas reparatorias para mujeres y lgbtiq+ en situación de violencia y/o vulnerabilidad; Patrocinio Jurídico y Casas de Protección: asegurar el patrocinio jurídico gratuito y federal, y la creación e implementación de un programa de Casas de Protección/Refugio; Políticas con Perspectiva Territorial: articulación entre provincias para que el ajuste no implique la desprotección de las víctimas en los territorios, garantizando recursos para la atención integral.

Estas cifras alarmantes, no son solo estadísticas. Son vidas, personas, mujeres, que hoy faltan en sus familias. Es necesario que para que esto se frene, existan y se respeten políticas públicas, que la justicia sea con perspectiva de género. Que no haya silencio, porque mientras más personas apaguen el sonido de su voz para “no meterse”, “no opinar”, “no defender”, más mujeres van a dejar estar.


