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Categoría:
Sociedad

Heladas, sequía y cambio climático: un año difícil para la miel malargüina

El apicultor malargüino Bruno Bavaresco brindó un panorama sobre el inicio de la temporada apícola y de cosecha en el departamento, la cual se presenta atípica y con niveles de producción por debajo de lo esperado, principalmente a raíz de las condiciones climáticas.

Según explicó, la cosecha de miel suele comenzar a fines de diciembre o principios de enero, pero este año se retrasó casi un mes. “Ha sido un año pobre en producción hasta el momento, muy por debajo de lo que fueron las temporadas 2023, 2024 y 2025”, señaló, aunque aclaró que aún resta tiempo y que las lluvias recientes podrían mejorar el panorama durante febrero y marzo.

El clima, el principal factor que afectó a las colmenas

Bavaresco indicó que la temporada apícola en Malargüe comienza entre septiembre y octubre, cuando los productores preparan las colmenas para su multiplicación y fortalecimiento. Sin embargo, un invierno muy seco, con escasas nevadas y lluvias, afectó directamente el desarrollo de la primavera. A esto se sumó una helada tardía en noviembre que dañó seriamente la flora autóctona en plena etapa de floración.

“La jarilla, el molle, el alpataco y otras especies fundamentales para las abejas se vieron muy perjudicadas. Eso generó estrés en las colmenas, una baja en la población de abejas y mortandad en algunos casos”, explicó.

Miel multifloral y el aporte de la flora local

Respecto al tipo de miel que se obtendrá este año, el apicultor adelantó que será una miel multifloral, con predominio de especies como cardos, alfalfa, trébol y mostacilla, una flor clave en la región por su prolongada floración y alto aporte de néctar y polen.

En cuanto a la calidad, destacó que la miel malargüina es reconocida a nivel nacional por su sabor y pureza, favorecida por la diversidad floral, la escasa intervención humana en el campo y el clima seco, que permite obtener una miel de baja humedad y alto contenido de azúcares naturales.

Finalmente, Bavaresco señaló que uno de los principales desafíos que enfrenta el sector apícola es el cambio climático, que obliga a un manejo cada vez más cuidadoso de las colmenas, y el precio de la miel destinada a exportación, el cual es fijado por el mercado externo. En ese contexto, remarcó la importancia de fortalecer la venta local y la comercialización fraccionada como una alternativa para mejorar la rentabilidad de los productores.