Luego de su destacada actuación en la Federación Argentina de Box, los hermanos García regresaron a Malargüe, donde fueron recibidos por vecinos que se acercaron a felicitarlos, sacarse fotos y compartir el logro deportivo. En ese contexto, tanto Marcos “Kid Dinamita” García como Lucía García Ovejero dialogaron con la prensa local y realizaron un balance de sus respectivas peleas.

Marcos, flamante campeón del cinturón internacional sudamericano superwelter, se mostró emocionado por el acompañamiento recibido y destacó el rol fundamental de su familia en su carrera. “La verdad que muy contento, siempre recibo el apoyo en mensajes, pero ver a la gente acá es muy especial. Es un orgullo poder representar a Malargüe”, expresó.
En ese sentido, el púgil remarcó una frase que sintetiza su recorrido en el boxeo: “Mi viejo era el único que creía en mí. Hoy tengo tres cinturones y se lo debo a él, a mi mamá y a toda mi familia”.


Sobre el combate, García reconoció que fue una pelea exigente ante un rival complejo. “Sabíamos que era duro, tenía experiencia y mañas. Traté de mantener la calma, ir round por round y hacer mi trabajo. Después de la caída, había que tener la mente fuerte para levantarse y seguir”, explicó.
Asimismo, hizo referencia a la situación del protector bucal durante la pelea, que derivó en una sanción arbitral: “No fue a propósito, me había comprado uno chico y se me salía. Ahora vamos a solucionarlo con uno a medida”.

De cara al futuro, adelantó que tras un breve descanso analizará junto a su equipo los próximos pasos. “Seguramente vamos a defender los títulos que conseguimos en estas últimas peleas”, indicó.
Lucía García Ovejero sumó una nueva victoria y destacó el trabajo en equipo detrás de su crecimiento deportivo

Por su parte, Lucía García Ovejero también valoró su victoria y el rendimiento mostrado en el ring. “Fue una pelea difícil, la rival tenía mucha experiencia. Me sentí tranquila, confiando en el trabajo que veníamos haciendo”, señaló.
La boxeadora explicó que el combate venía siendo controlado hasta su interrupción. “Íbamos dominando la pelea, en el cuarto round íbamos a salir a buscar una definición, pero el choque de cabezas terminó con todo antes”, comentó.


En cuanto a su proyección, adelantó posibles cambios en su categoría. “Seguramente vamos a bajar un poco de peso para buscar rivales más chicas y seguir creciendo, ojalá con la posibilidad de pelear por títulos”, afirmó.

Lucía también destacó el esfuerzo colectivo detrás de los logros deportivos, poniendo en valor el trabajo familiar. “Esto no es solo de uno, es un equipo. Mi papá es un pilar fundamental, como entrenador y como persona. Marco también es un ejemplo para mí, lleva años en esto y su cinturón es fruto de toda una vida de esfuerzo”, expresó.

Finalmente, ambos coincidieron en resaltar el sacrificio que implica el boxeo profesional y el acompañamiento constante de su entorno, consolidando un presente positivo para el deporte de Malargüe a nivel nacional.

