La travesía interoceánica “Juntos a Pedal”, que busca unir el océano Pacífico con el Atlántico, pasó por Malargüe como parte de su recorrido por el sur mendocino. El desafío es impulsado por Walter Álvarez y el español Alfonso Pérez, quienes idearon esta iniciativa tras haberse conocido tiempo atrás en una experiencia común: el ascenso al Aconcagua.

A partir de ese encuentro, ambos decidieron volver a reunirse en un nuevo reto, esta vez con un fuerte sentido simbólico y social. Así nació esta travesía en bicicleta que propone atravesar el continente como forma de visibilizar la discapacidad y promover una sociedad más inclusiva. Además de Walter y Alfonso, también el grupo está integrado por Darío Olguín, Silvina Castro, Delfina Alvarez, Akemi Lymm Saito, Andres Griffouliere, Walter Alvarez, Oscar Alejandro Mendez y Mirta Ramona Gatica.


“El objetivo de unir los océanos tiene que ver con unir a las personas. La discapacidad atraviesa a toda la sociedad, y todos debemos formar parte de la inclusión”, expresó Álvarez durante su paso por Malargüe, donde el grupo fue acompañado por vecinos en los últimos kilómetros.

El desafío comenzó el 30 de marzo en Chile, tras la llegada del equipo a Vega de Los Patos (Chile), y contempla un recorrido de 11 días que incluye el cruce por el Paso Pehuenche hacia Argentina. Luego de atravesar Bardas Blancas y llegar a nuestro departamento, los ciclistas continúan por localidades del sur mendocino como El Sosneado, San Rafael y General Alvear, para luego avanzar hacia La Pampa y finalizar en Punta Alta, en Bahía Blanca.
Uno de los aspectos distintivos de la travesía es la participación de personas con discapacidad, quienes integran el equipo a través de bicicletas tándem. “Para avanzar hay que pedalear en conjunto, y eso representa el trabajo compartido que implica la inclusión”, señalaron.

Además del desafío deportivo, la iniciativa tiene un fin solidario: recaudar fondos para instituciones como la Asociación de Ciegos de Mendoza, con el objetivo de mejorar sus recursos y fortalecer la capacitación e inserción laboral. Así mismos sabemos que se aceptan las colaboración al siguiente alias: juntos.a.pedal


Por su parte, Alfonso Pérez destacó el recibimiento en Malargüe y el valor humano de la experiencia. “La acogida ha sido espectacular, la gente nos acompañó en bicicleta y eso es algo que me voy a llevar. Este reto une océanos, pero también sueños e ilusiones”, afirmó.

El equipo también está integrado por Silvina Castro, esposa de Álvarez, y su hija Delfina, quien se encarga de la difusión del desafío. “Queremos demostrar que la discapacidad no es un límite”, expresó Silvina, al tiempo que resaltó el acompañamiento que han recibido en cada localidad.


De cara al tramo final, los impulsores del desafío señalaron que buscan completar el recorrido sin inconvenientes y continuar difundiendo el mensaje. La travesía continuará su camino hacia el Atlántico con la expectativa de llegar en los próximos días a Bahía Blanca, completando así un trayecto que, más allá de lo deportivo, busca dejar un mensaje claro: la inclusión es una construcción colectiva.


