La propuesta se desarrolló en la plaza San Martín y reunió a integrantes de programas de salud, referentes comunitarios y vecinos en torno a un mensaje de escucha activa, contención y trabajo en red.

En el marco de las acciones comunitarias de prevención del suicidio, se realizó en la plaza San Martín de Malargüe una actividad destinada a generar conciencia sobre la importancia de la escucha activa, la contención y el acompañamiento de quienes atraviesan situaciones de sufrimiento. La propuesta fue articulada entre el programa que trabaja la temática y el área municipal de salud, con participación de integrantes de los equipos comunitarios.

Durante la jornada, los participantes realizaron un entramado con lana y mensajes, como símbolo de la necesidad de fortalecer los vínculos y el acompañamiento dentro de la comunidad.
Un trabajo que busca involucrar a toda la comunidad
Nicolás Ramos, licenciado en psicología, explicó que la actividad surgió a partir del trabajo articulado con el área municipal y destacó la importancia de abordar esta problemática desde una perspectiva interdisciplinaria. “Hoy lo que queremos generar junto a la comunidad es un espacio para que la gente sepa que es importante generar una escucha activa, sin juzgar y poder brindar ese espacio de contención a quien lo esté necesitando y esté atravesando alguna problemática”, señaló.
En ese sentido, remarcó que la prevención requiere del compromiso conjunto de instituciones y comunidad. “Es parte de lo que hace el trabajo comunitario, el trabajo en red, que es la corresponsabilidad de todos. No tan solo de las instituciones, sino de nosotros como comunidad, como actores sociales que somos, poder trabajar en conjunto”, expresó.
Ramos también se refirió a la importancia de abordar la temática con sensibilidad, especialmente frente a situaciones de duelo, y destacó el acompañamiento que se genera desde distintos sectores de Malargüe.

El significado del entramado
Uno de los elementos centrales de la actividad fue la utilización de lana para representar los vínculos comunitarios. Según explicó Ramos, la propuesta tomó como referencia una experiencia artística y buscó trasladar esa idea al espacio público. “La lana nos viene a representar esto de cómo la comunidad tiene que unirse y trabajar”, explicó.



El árbol ubicado en la plaza también fue incorporado al mensaje de la jornada como símbolo de sostén. Según relató el referente, uno de los participantes lo definió como “un oasis comunitario de sostén ante la vida”. La elección de la plaza San Martín respondió además a su carácter de espacio de encuentro comunitario, buscando que el mensaje pudiera llegar a vecinos y personas que transitaban por el lugar.

Un mensaje de escucha y acompañamiento
Desde el equipo de salud también se remarcó que las personas que atraviesan una situación difícil pueden recurrir a diferentes espacios de ayuda. La enfermera Mariela Zurita destacó durante la actividad la importancia de transmitir que “no están solos” y que siempre puede existir alguien dispuesto a escuchar y acompañar.
Además, recordó algunas vías de asistencia: 148, opción 0, para orientación; 911, ante una emergencia; y 102, destinado a niños, niñas y adolescentes de la provincia de Mendoza.
La jornada buscó así instalar un mensaje de prevención desde la comunidad, promoviendo la escucha sin juzgar y el trabajo articulado como herramientas de acompañamiento frente a situaciones de sufrimiento.




