La hipertensión arterial puede avanzar sin manifestaciones evidentes y generar complicaciones en distintos órganos. La médica cardióloga María Celeste Vera Peralta explicó cuáles son los factores de riesgo, cómo realizar un control adecuado y qué señales requieren atención urgente.

En Argentina, aproximadamente una de cada tres personas tiene hipertensión arterial. De ese grupo, cerca del 40 % no sabe que la padece, alrededor del 50 % recibe tratamiento y solamente el 25 % mantiene sus valores controlados, según los datos compartidos por la Dra. María Celeste Vera Peralta, médica cardióloga (Matrícula N.º 12756).
La profesional señaló que, cuando no se detecta y trata adecuadamente, la hipertensión puede afectar el corazón, el cerebro, los riñones y las arterias. Por ese motivo, destacó la importancia de realizar controles periódicos, incluso cuando no existen molestias.
Vera diferenció aquellos factores que no pueden modificarse, como la edad y los antecedentes familiares, de otros vinculados con los hábitos cotidianos. Entre estos últimos mencionó el consumo elevado de sal, el sobrepeso, el sedentarismo, el consumo de alcohol, el tabaquismo, el descanso insuficiente y el estrés.
También advirtió que el sodio no se encuentra únicamente en la sal que se agrega durante la preparación de las comidas. Algunos alimentos de consumo habitual, como panes, fiambres, quesos, caldos concentrados, snacks y comidas preparadas, pueden contener cantidades importantes.
Además, señaló que los ronquidos intensos acompañados de pausas respiratorias durante el sueño pueden ser una señal de apnea, una condición que merece evaluación médica.
Para obtener una medición confiable, la cardióloga recomendó tener en cuenta algunas condiciones previas:
- Permanecer sentado y en reposo durante cinco minutos antes de realizar la medición.
- Evitar consumir café o fumar durante los 30 minutos previos.
- Mantener los pies apoyados en el suelo y la espalda sostenida.
- Realizar dos mediciones y calcular el promedio de ambas.
- Registrar los resultados junto con la fecha para facilitar el seguimiento médico.
Vera Peralta remarcó que una medición elevada de manera aislada no alcanza por sí sola para establecer un diagnóstico. La interpretación debe realizarse considerando el contexto clínico y la evaluación profesional.
En cuanto a los valores de referencia, la profesional indicó que los parámetros que utiliza para orientar la evaluación son: menos de 12/7 como valor ideal; entre 12 y 13,9 de máxima y entre 7 y 8,9 de mínima como valores elevados; y 14/9 o superiores como cifras compatibles con hipertensión que requieren evaluación médica. También enfatizó que estos valores deben interpretarse en el marco de una consulta y no reemplazan un diagnóstico individual.
¿Cada cuánto conviene controlar la presión?
La frecuencia de los controles depende de la edad y de los antecedentes de cada persona. De acuerdo con las pautas compartidas por la cardióloga:
- Los adultos sanos mayores de 18 años deberían realizarse controles al menos una vez al año.
- Las personas mayores de 40 años o con factores de riesgo, como sobrepeso, diabetes, colesterol elevado o antecedentes familiares, deberían consultar con mayor frecuencia, aproximadamente cada seis meses.
- Quienes ya tienen diagnóstico de hipertensión deben realizar controles cada tres a seis meses, o con la periodicidad que indique su médico tratante.
La Dra. Vera Peralta aclaró que estos intervalos son orientativos y que cada seguimiento debe adecuarse a la evaluación individual del paciente. Consecuentemente, la cardióloga explicó que incorporar hábitos saludables puede contribuir al control de la presión arterial. Entre las medidas que recomendó se encuentran realizar actividad física —como caminar unos 30 minutos, cinco días a la semana—, reducir el consumo de sal, mantener un peso adecuado, priorizar alimentos saludables, dormir entre siete y ocho horas y evitar el tabaco, además de moderar o evitar el consumo de alcohol.
En esta línea, la profesional aclaró que estos cambios no reemplazan la medicación cuando existe una indicación médica. En muchos casos, el tratamiento farmacológico es necesario y debe mantenerse de acuerdo con las pautas establecidas por el profesional tratante.
Cuándo acudir a una guardia
La cardióloga indicó que cifras de presión superiores a 180/110, especialmente cuando se acompañan de determinados síntomas, requieren atención de urgencia. Entre las señales de alarma mencionó dolor de pecho, dificultad para respirar, dolor de cabeza intenso y repentino, alteraciones visuales, desviación de la cara, pérdida de fuerza, dificultades para hablar, confusión o somnolencia repentina.
Ante estas manifestaciones, recomendó acudir de inmediato a un servicio de urgencias. También remarcó que no se debe tomar una dosis adicional de medicación ni modificar el tratamiento por cuenta propia.
CONTENIDO PATROCINADO | GEA Medical
La información médica incluida en esta publicación fue proporcionada y revisada para su difusión por la Dra. María Celeste Vera Peralta, médica cardióloga (Matrícula N.º 12756).
Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y no constituye diagnóstico, prescripción ni indicación de tratamiento. No reemplaza la consulta, evaluación ni las recomendaciones individualizadas de un profesional de la salud. Las cifras y pautas mencionadas deben ser interpretadas por un profesional según cada caso. No inicie, modifique ni suspenda tratamientos sin indicación médica.
GEA Medical
Dirección: Inalicán 87, Malargüe.
Turnos: 260 412 1342.

