Desde hace varios meses, Roberto Arredondo, un joven de Malargüe que se moviliza en silla de ruedas, viene reclamando la reparación integral de la ciclovía norte de la ciudad. Según ha manifestado públicamente en reiteradas oportunidades, la falta de condiciones adecuadas en ese sector lo obliga a desplazarse por la Ruta Nacional 40 en un extenso tramo, exponiéndose de manera constante al peligro del tránsito vehicular.

El planteo volvió a tomar estado público a través de una publicación en su cuenta personal de Facebook, donde expresó su preocupación por la situación y solicitó una pronta intervención de las autoridades. “Necesitamos que la ciclovía norte sea en su totalidad reparada. Yo corro el grave riesgo de ser atropellado porque debo usar la ruta en un gran tramo, ya que no puedo, y no debo transitar con mi silla automática por la tierra o ripio”, escribió. En su mensaje, remarcó además que su silla es su único medio de transporte y que sus sistemas de locomoción son frágiles, por lo que debe evitar superficies inestables.

Arredondo también apeló directamente al Director de Obras Públicas, ingeniero Sergio Ojeda, para que se avance en una solución, subrayando que la situación no solo lo afecta a él sino a otras personas que utilizan ese espacio. Ante la creciente preocupación de vecinos por la paralización de obras urbanas —entre ellas la ciclovía— el funcionario brindó declaraciones sobre el estado actual de los trabajos y los motivos de la demora.
Sergio Ojeda explicó, a través del sitio oficial de la Municipalidad de Malargüe, que la ciclovía fue removida por la empresa encargada de ejecutar la red de cloacas, una obra de gran magnitud que atraviesa distintos sectores del departamento. “En gran parte, la cañería de impulsión de los desechos cloacales pasa por el margen donde estaba la ciclovía”, señaló Ojeda, y detalló que la demolición fue necesaria para instalar cámaras y demás infraestructura vinculada al sistema, que conecta con la planta de tratamiento de efluentes ubicada en las inmediaciones del barrio Virgen de los Vientos.

Sin embargo manifestó que el avance de la obra se vio interrumpido el 29 de diciembre de 2023. Aunque el plazo original era de 14 meses y luego se otorgó una ampliación de ocho meses, los trabajos quedaron paralizados por falta de pago a la empresa contratista. “Muchos de los certificados de obra no fueron abonados, lo que llevó a que la empresa no pudiera continuar. No tenían certeza de cuándo recibirían los pagos”, indicó el Director de Obras Públicas.
Ojeda aclaró que el proyecto, denominado “Sistema Integral de Recolección y Tratamiento de Efluentes Cloacales”, fue financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo y gestionado a través de Aysam, y que no fue licitado directamente por la Municipalidad de Malargüe. No obstante, afirmó que el municipio continúa realizando gestiones e informes para que la obra se reactive.


Además comentó que otros sectores de la ciudad presentan intervenciones inconclusas, con baches y afectaciones en la calzada que impactan en la circulación y generan mayores demandas a los servicios públicos municipales.

Mientras la situación permanece sin definiciones concretas sobre la reanudación de los trabajos, el reclamo de Roberto Arredondo vuelve a poner en agenda el impacto que la paralización de la obra tiene en la seguridad vial y en la calidad de vida de quienes dependen de una infraestructura accesible para desplazarse de manera segura en la ciudad.


