En una charla cercana y emotiva, el reconocido periodista malargüino Eduardo Castón compartió su recorrido profesional, su regreso a los medios y la emoción por el homenaje que le realizó el Club Volantes Unidos, al imponer su nombre al Torneo Apertura de fútbol.

Caston trabajó durante 35 años en Radio Malargüe y se jubiló hace seis, convencido de que había cumplido un ciclo. “Siempre dije que cuando uno se jubila y considera que ha cumplido una etapa, tiene que dar un paso al costado”, expresó. Si bien recibió propuestas para continuar, decidió respetar su palabra y alejarse de la actividad diaria.
Sin embargo, en agosto volvió a los medios tras un pedido especial de la familia Araujo. Luego del fallecimiento de Eduardo Araujo, su esposa Verónica convocó a Caston y a Pamela Rodríguez para sumarse al periódico digital. Allí asumió la responsabilidad del área deportiva, tarea que desempeña con dedicación. “Me gusta escribir, siempre lo hice. El periodismo, como movilero, redactor o lector de noticias, fue algo que siempre puse en práctica”, señaló.

Actualmente integra un equipo reducido de cinco o seis personas, donde el trabajo está claramente distribuido. “Lo hemos tomado con seriedad, con cariño y con mucha dedicación”, destacó.
Uno de los momentos más significativos de este nuevo período fue el reconocimiento del Club Volantes Unidos, que decidió que el Torneo Apertura lleve su nombre. Aunque la noticia le había sido anticipada meses atrás, eligió mantenerla en reserva hasta su confirmación oficial. “Uno se pregunta por qué a mí. Me hablaron de permanencia, compromiso y trayectoria”, comentó.

Durante el acto inaugural, Caston remarcó que la trayectoria también pertenece a las instituciones deportivas, ya que sin su labor organizativa los periodistas no tendrían materia para informar. “Es saludable que las instituciones organicen y den a conocer sus actividades. Lo importante es informar cómo empieza, hacer el seguimiento y contar cómo termina”, afirmó.
Además, compartió la distinción con todos aquellos que, a lo largo del tiempo, informaron sobre el deporte local. “Poco o mucho, bien o mal, siempre hubo una sana intención de dar a conocer lo que pasa”, subrayó.

En su mensaje a los jóvenes periodistas, alentó a no tener miedo, a preguntar y a mantener el contacto directo como herramienta fundamental del oficio. También destacó la importancia de ejercer la profesión con respeto, responsabilidad y libertad, evitando alinearse con sectores que condicionen la información.
Sobre el reconocimiento del público, lo definió como “un ida y vuelta”. Muchos vecinos lo identifican por su voz, forjada durante años en la radio. “El lugar me lo gané en la radio”, aseguró, aunque reconoció que los tiempos actuales son distintos y más complejos para quienes hoy trabajan en los medios.

Finalmente, reafirmó su vocación de acompañar a las nuevas generaciones con críticas constructivas y consejos, siempre con la intención de ayudar a crecer. “Vamos corrigiendo y vamos para adelante. Esa es la forma de trabajar con confianza y respeto”, concluyó.
De esta manera, Eduardo Caston continúa dejando su huella en el periodismo deportivo de Malargüe, combinando experiencia, compromiso y pasión por comunicar.


