Autoridades educativas mantuvieron una reunión con familias de estudiantes de la Escuela Izsaky de Malargüe para explicar los motivos del cierre de dos cursos —Primero Tercera y Sexto Segunda—, una medida que se enmarca en la reorganización de la matrícula escolar y la optimización de recursos dentro del sistema educativo.

Durante el encuentro, se informó que la decisión se tomó a partir de los datos registrados en el sistema GIE, que permite analizar la cantidad de estudiantes por curso y proyectar la organización institucional. Según detallaron, la resolución provincial establece que cuando una división es única debe contar con al menos 18 alumnos, mientras que en este caso la institución contaba con tres cursos con alrededor de 22 estudiantes cada uno.
Las autoridades también destacaron que, tras el traslado al nuevo edificio escolar el año pasado, la institución amplió su capacidad de ingreso y sumó 18 vacantes más para primer año. De esta manera, la escuela pasó de tener entre 40 y 45 vacantes iniciales a un total de 66, lo que permitió el ingreso de más estudiantes.


En este sentido, explicaron que la escuela cuenta actualmente con una matrícula cercana a los 266 alumnos, superando el promedio histórico que se ubicaba entre 245 y 250 estudiantes. Gran parte de ese incremento corresponde justamente a los nuevos ingresantes de primer año.
Otro de los aspectos señalados durante la reunión fue el “desgranamiento” de la matrícula, un fenómeno que refiere a los estudiantes que abandonan o no completan sus estudios en el tiempo previsto. Según indicaron, este factor también influye en la organización de los cursos y en la planificación de los recursos educativos.

Desde la institución remarcaron que la calidad educativa no depende únicamente del espacio físico o la cantidad de aulas, sino también de lograr que los estudiantes ingresen al primer año y finalicen la tecnicatura en el tiempo previsto de seis años.
Asimismo, las autoridades señalaron que el sistema de organización de cursos es dinámico y puede modificarse en función de la matrícula. En ese marco, explicaron que si en los próximos años aumenta la cantidad de estudiantes en los niveles superiores, podría evaluarse nuevamente la apertura de divisiones.

Durante el encuentro con las familias, también se aclaró que el proceso de inscripción se realizó respetando los porcentajes establecidos por la normativa vigente, que contempla prioridades como estudiantes con hermanos en la institución, cercanía domiciliaria y otros criterios establecidos por la resolución provincial.
Finalmente, indicaron que la reunión con los padres fue positiva y que los asistentes comprendieron los fundamentos de la medida, al tiempo que se buscó transmitir tranquilidad a la comunidad educativa respecto al funcionamiento futuro de la institución.

