Según información a la que pudo acceder este medio, en la tarde de este lunes 2 de febrero, alrededor de las 16 horas, se registró un grave episodio de amenazas, intimidaciones y presunta exhibición de armas de fuego en la obra de construcción de la escuela Eugenio Izsaky, en la ciudad de Malargüe.

De acuerdo a los datos recabados, un grupo de aproximadamente 30 personas, entre ellos Patricio Olivares, habrían ingresado al predio de la obra en varios vehículos. Las mismas habrían comenzado a intimidar e insultar a los trabajadores que se encontraban desempeñando tareas en el lugar, manifestando que quienes no acompañaran a un determinado sector gremial no podrían continuar trabajando.

Según la información obtenida, durante el episodio al menos dos personas habrían exhibido armas de fuego, lo que generó una situación de temor entre los obreros presentes, varios de los cuales se refugiaron dentro del predio para evitar posibles agresiones.

El grupo también habría intentado localizar al encargado de la obra, responsable de la empresa que ejecuta los trabajos, con la presunta intención de ejercer presión. Al no encontrarlo, se habrían retirado del lugar tras proferir amenazas e insultos.

Minutos más tarde, personal policial se hizo presente en la obra tras recibir un llamado que alertaba que los trabajadores tendrían a Patricio Olivares retenido en la obra. Luego de constatar que no existía ninguna persona privada de la libertad dentro del predio, los efectivos tomaron conocimiento de lo sucedido a través de las personas que se encontraban trabajando en el lugar. Desde Comisaria 24° no se ha emitido información al respecto.


Las fuentes consultadas indicaron además que la totalidad de la mano de obra que actualmente se desempeña en la obra corresponde a trabajadores de Malargüe, y que las presiones tendrían como objetivo forzar renuncias para reemplazar personal local por personas vinculadas a sectores externos.
Asimismo, se mencionaron antecedentes de situaciones similares ocurridas con anterioridad, incluyendo amenazas y episodios de violencia fuera del ámbito laboral, lo que ha generado un clima de preocupación e inseguridad entre los trabajadores y sus familias.

Hasta el momento, no se registraron comunicados oficiales por parte de las autoridades policiales. La situación continúa generando inquietud en el ámbito de la construcción local.


