Aún hoy, en el departamento de Malargüe persisten cerca de 100 kilómetros de la Ruta Nacional 40 sin asfaltar, correspondientes al tramo Bardas Blancas–límite con Neuquén. Se trata de un sector que permanece como camino de suelo natural y cuya pavimentación se encuentra paralizada desde hace años por un proceso judicial, lo que lo convierte en uno de los principales obstáculos para la conectividad del sur mendocino.

En este contexto, el gobernador Alfredo Cornejo destacó que “Mendoza viene trabajando de manera coordinada con la Nación para impulsar obras de infraestructura” que resultan estratégicas para el desarrollo productivo, el comercio y la logística regional. En este marco, aseguró que solicitará al Gobierno Nacional la finalización de este tramo, entre otras obras prioritarias, durante una conferencia de prensa en la que abordó la situación económica y de infraestructura de la provincia.

Cornejo destacó además el acompañamiento de Mendoza a las políticas de ordenamiento macroeconómico impulsadas por la Nación y señaló que, si bien la baja de la inflación es un dato positivo, es necesario que estos avances se reflejen en mayor crédito, inversión y generación de empleo.

En materia de obra pública, subrayó la importancia de avanzar en proyectos estratégicos como la Ruta Nacional 40, tanto en su tramo sur como hacia San Juan, y la Ruta Nacional 7, corredor bioceánico fundamental para la economía provincial. Anticipó que estos reclamos formarán parte de la agenda de trabajo con el ministro nacional Diego Santilli, con el objetivo de transformar los anuncios en un plan de ejecución concreto.


