Skip to content
Categoría:
Educación

“Si hoy la escuela tiene un futuro distinto, es porque alumnos y padres no bajaron los brazos”

Durante más de una década, padres, alumnos y exalumnos de la Escuela N° 4-228 Eugenio Izsaky de Malargüe, más conocida como Electromecánica, desarrollaron una persistente campaña para conseguir un edificio propio que reemplazara la casa alquilada donde funcionaban. Hoy, la construcción del nuevo edificio ya está en marcha y los módulos escolares temporales permitieron que los estudiantes comiencen a cursar en condiciones más dignas.

Valeria Balmaceda, madre de exalumnos recordó, en diálogo con nuestro medio, que las clases se dictaban en un espacio reducido, con problemas de calefacción, filtraciones de agua y falta de recreos, lo que motivó la formación de una comisión de padres autoconvocados. “Empezamos con marchas silenciosas, notas radiales y televisivas, y recolección de firmas que llevaron nuestro pedido hasta el gobernador. Reclamamos por la dignidad de cada chico que pertenecía a la escuela”, señaló.

Por su parte, Laura Di Pascua, también madre de un ex alumno, destacó la visibilización constante del reclamo: “Nunca hicimos nada con daño ni gritos. Solo buscábamos que se viera la voz de toda una comunidad. Hubo amenazas, hackeos a nuestras cuentas, pero seguimos insistiendo. Hoy podemos decir que la primera parte de un sueño se hizo realidad”.

Emanuel Moyano, ex presidente del Centro de Estudiantes y alumno egresado del establecimiento, agregó que la presión de la comunidad fue muy importante para que la política respondiera. “Hubo meses y años de movilizaciones, reuniones y actividades de visibilización. Fue difícil, pero nunca dejamos de insistir porque lo que pedíamos era justo: un edificio digno para aprender”, aseguró a Malalweb.

La comunidad educativa también organizó iniciativas públicas, como la presentación de carteles durante el desfile cívico de Malargüe, y logró reunir miles de firmas que fueron presentadas ante las autoridades provinciales. “Si hoy la escuela tiene un futuro distinto, es porque alumnos y padres no bajaron los brazos. La política intervino, pero la verdadera fuerza fue la de la comunidad educativa”, afirmó Moyano.

Desde nuestro medio también hablamos con Quimey Ravotti, actual presidente del Centro de Estudiantes del establecimiento, quien expresó: “Este cambio representa mucho más que una mejora edilicia. Es un antes y un después para toda la comunidad educativa: las aulas son amplias, cómodas y están mejor equipadas. Por primera vez sentimos que contamos con un espacio digno, pensado realmente para estudiar, aprender y desarrollarnos como estudiantes.”

No obstante, indicó que este logro no fue casualidad sino el resultado de una larga lucha que incluyó reclamos formales, manifestaciones y una importante difusión en medios y redes sociales. Gracias a la perseverancia de muchas personas, hoy podemos decir que valió la pena cada esfuerzo.

El estudiante no dejó pasar la oportunidad de agradecer especialmente a todos los centros de estudiantes que pasaron por la escuela y que, desde su lugar, aportaron a esta causa. “En particular, destacamos el trabajo del expresidente Emanuel Moyano, egresado el año pasado, quien puso el cuerpo en cada instancia de reclamo.”, sostuvo al tiempo al tiempo que reconoció el compromiso de docentes, personal no docente, familiares y vecinos que acompañaron el proceso.

Este hecho representa un ejemplo de persistencia, organización y compromiso colectivo, donde la lucha respetuosa y constante de una comunidad logró transformar una necesidad histórica en un proyecto concreto que beneficiará a generaciones de estudiantes malargüinos.