A fines de 2024, Joaquín, un joven de 17 años, comenzó a manifestar dolores persistentes en una de sus piernas. Tras estudios médicos realizados en San Rafael, a comienzos de enero se confirmó la presencia de un tumor en la tibia, por lo que el tratamiento continuó en la ciudad de Mendoza.

Luego de realizarse biopsias y estudios complementarios, el 4 de junio inició un tratamiento de quimioterapia que contempla 25 sesiones. Durante el año, la familia debió trasladarse de manera permanente para acompañar el proceso médico.
En diciembre, los profesionales indicaron la necesidad de una cirugía de alta complejidad para extirpar el hueso afectado por un osteosarcoma. La intervención incluyó el reemplazo de la tibia y la rodilla que se realizó el pasado 3 de enero. Actualmente, Joaquín se encuentra en su hogar atravesando el proceso de recuperación.

Para afrontar los gastos que implicó el tratamiento y la cirugía, la familia organizó una rifa solidaria de una camioneta, impulsada por familiares y allegados. El sorteo se realizó el 27 de diciembre a través de la Lotería de Mendoza y permitió solventar la intervención quirúrgica y reorganizar la situación económica del grupo familiar.
En ese marco, se destacó especialmente el gesto de Rosa Ocampo, vecina de Malargüe, quien resultó ganadora del premio mayor y decidió ceder la camioneta a la familia de Joaquín tras interiorizarse sobre su estado de salud. Según relataron, Ocampo aguardó a que el joven atravesara la cirugía y regresara a su hogar antes de avanzar con cualquier trámite, priorizando el proceso de recuperación.

En declaraciones a Diario San Rafael, Rosa Ocampo contó: “Yo había comprado el número, pero no con la intención de ganar, sino con la intención de colaborar”, expresó. Incluso relató: “Pasaron varios días, me había olvidado, y me llaman y me dicen que soy la ganadora de esta camioneta”.
La vecina explicó: “Yo no estaba interiorizada en el tema, yo solo colaboré, pero después comprendí todo lo que estaban pasando y tomé la decisión de dejarle la camioneta”, afirmó.

Al fundamentar su decisión, apeló a una mirada personal y solidaria: “Porque yo también soy mamá, soy abuela, y las cosas en la vida siempre dan vueltas. Uno siempre puede necesitar; si no es en esto, es en otro”. Además, subrayó la utilidad concreta del rodado para el tratamiento: “Se las dejo porque ellos lo necesitan, porque todavía les queda mucho por caminar con el tema de su niño. Yo sé que esa camioneta los lleva y los trae a donde realmente necesitan ir”.
Ocampo también aclaró que cuenta con movilidad propia y que desprenderse del premio no significó un impedimento en su vida cotidiana. “Gracias a Dios tengo vehículo, pero es lo de menos”, sostuvo, y aseguró sentirse tranquila con la decisión tomada. “Me siento feliz y tranquila, porque sé que vuelve a estar en manos de ellos el vehículo”, expresó.

Desde la familia de Joaquín remarcaron que actualmente no se encuentran solicitando ayuda económica y agradecieron profundamente el acompañamiento de la comunidad y de los medios de comunicación. El gesto de Rosa Ocampo fue definido como un acto solidario inesperado que significó un importante respaldo en un momento complejo del tratamiento.


