Juan Manuel Negro, juez de Tránsito de Malargüe, advirtió sobre la importancia de reforzar la prevención vial durante los últimos meses del año. Señaló que el cansancio, las preocupaciones y las urgencias cotidianas pueden influir en el comportamiento de quienes conducen.

A medida que avanza el año, las obligaciones laborales y familiares, las dificultades económicas y el cansancio acumulado pueden repercutir en distintos aspectos de la vida cotidiana, incluso en la manera de conducir. Sobre esta situación reflexionó el juez del Juzgado Municipal de Tránsito de Malargüe, doctor Juan Manuel Negro, quien planteó la necesidad de prestar especial atención a la seguridad vial durante esta etapa.

En diálogo con nuestro medio, el funcionario señaló que los registros provinciales de siniestralidad vial muestran que algunos meses del último tramo del año suelen presentar cifras elevadas. Como ejemplo, indicó que durante 2025 septiembre, noviembre y diciembre estuvieron entre los meses con mayor cantidad de víctimas fatales en Mendoza.
Negro aclaró que estos datos no representan una tendencia que se repita necesariamente todos los años ni permiten atribuir los siniestros a una única causa. Sin embargo, consideró que constituyen un indicador para reforzar las acciones de prevención.
La realidad vial en Malargüe
En relación con el ámbito local, el juez manifestó su preocupación por la presencia de siniestros viales en Malargüe durante esta etapa del año, aun cuando se mantienen los controles y los operativos de prevención y fiscalización. En este sentido, destacó que la seguridad vial requiere un trabajo conjunto entre el Estado y la comunidad. Mencionó la importancia de los controles, la educación vial, la señalización, la infraestructura y las sanciones cuando corresponden, aunque remarcó que ninguna de estas herramientas puede reemplazar la responsabilidad individual de quienes circulan.
Juan Manuel también puso el foco en algunas conductas cotidianas que pueden incrementar los riesgos al volante: conducir con apuro, acelerar para recuperar tiempo, perder la paciencia ante otros conductores, utilizar el teléfono celular o reaccionar de manera impulsiva frente a una maniobra.

Para Negro, la responsabilidad vial comienza mucho antes de poner en marcha un vehículo. Por eso, insistió en la necesidad de adoptar hábitos que permitan prevenir accidentes, como no conducir después de consumir alcohol, utilizar el cinturón de seguridad o el casco, evitar las distracciones con el celular, controlar el estado del vehículo y respetar las velocidades permitidas.
También señaló que salir unos minutos antes puede evitar que las demoras se traduzcan en maniobras riesgosas o excesos de velocidad. “Llegar tarde no se soluciona acelerando”, sostuvo el juez, quien resumió su planteo en la importancia de comprender que la seguridad vial también implica empatía y consideración hacia los demás.
Finalmente, Negro dejó un mensaje de concientización para esta etapa del año: “No necesitamos llegar más rápido. Necesitamos llegar”. Una reflexión que invita a revisar los hábitos de conducción y recordar que detrás de cada vehículo, motocicleta, bicicleta o persona que cruza una calle hay una vida y una familia que espera su regreso.




