Sus miembros trabajan en talleres y propuestas comunitarias que buscan promover el buen trato, la participación y el acompañamiento de las personas mayores.

Mientras muchas de las actividades destinadas a los adultos mayores suelen surgir desde organismos públicos, en Malargüe también existen iniciativas impulsadas por vecinos comprometidos con la comunidad. Ese es el caso de Elisa Berbel, quien desde hace tiempo participa activamente, mediante la Asociación Messis, en la organización de talleres, jornadas de concientización y espacios de encuentro destinados a las personas mayores del departamento.

El trabajo que desarrolla junto a otras integrantes de la institución tiene como objetivo fomentar la participación de los adultos mayores y generar conciencia sobre la importancia del buen trato, una temática que, según explica, todavía necesita instalarse con mayor fuerza en la sociedad.
“A partir de la campaña que hicimos sobre la toma de conciencia del maltrato en la vejez, creo que se está empezando a hablar un poquito más sobre ese tema. Antes era algo que no se hablaba y muchas veces ese maltrato sutil lo hacemos desde el amor, desde el cuidado o desde la sobreprotección”, expresó Berbel.
La voluntaria señaló: “Hoy una de las problemáticas más grandes es la soledad del adulto mayor. Es importante acompañarlos, pero también preguntarles qué quieren, tener paciencia y permitirles seguir tomando decisiones. Son pequeñas cosas que hacen que se sientan útiles y considerados.”

Para Berbel, el acompañamiento no significa hacer todo por ellos, sino respetar su autonomía y brindarles espacios para que continúen participando activamente de la vida cotidiana. Al respecto, añadió: “Muchas veces decidimos por ellos sin preguntarles. Simplemente preguntarles qué quieren o si les parece bien algo ya hace una diferencia. Hay que tener la misma paciencia que tuvieron con nosotros cuando éramos chicos y aprendíamos.”
Recuperar la historia y fortalecer los vínculos
Durante la entrevista, Berbel también destacó el valor que tienen las personas mayores como transmisoras de la historia familiar y comunitaria. Explicó que cuando un adulto mayor se va, también se pierde una parte de la historia de la familia y de la ciudad. Manifestó que ellos son el reservorio de esa historia y muchas veces ni siquiera conocemos de dónde vinieron nuestros abuelos o cómo era su vida. “Hay que preguntarles, escucharlos y compartir tiempo con ellos.”

En ese sentido, sostuvo que dedicar tiempo a conversar con un adulto mayor puede resultar mucho más enriquecedor que otras actividades cotidianas. “Muchas veces decimos que no tenemos tiempo para ir a tomar un té con nuestra mamá o con nuestros abuelos, pero sí pasamos horas en las redes sociales. Esa charla, esos recuerdos y esas historias también nos alimentan.”, indicó
Actividades que continúan
El trabajo de la Asociación Messis continúa durante todo el año mediante distintas propuestas recreativas y de integración. Berbel adelantó que seguirán organizando actividades destinadas a los adultos mayores. “Siempre estamos haciendo actividades. No solamente yo, sino también las otras mujeres de la Asociación. Siempre estamos involucradas en alguna propuesta para la comunidad.”

Hace algunos meses, ese compromiso fue reconocido con la distinción provincial Embajadora del Buen Trato, un reconocimiento que, según explicó, recibió con sorpresa y que considera un impulso para continuar promoviendo acciones que favorezcan la inclusión, la participación y el respeto hacia las personas mayores de Malargüe.


