El Honorable Concejo Deliberante de Malargüe aprobó la Ordenanza N° 2.377/2026, mediante la cual se establece un nuevo marco normativo para el ordenamiento ambiental y la prevención de la contaminación lumínica en todo el departamento. La medida busca proteger el cielo nocturno, la biodiversidad, la salud pública y las actividades científicas y turísticas vinculadas a la astronomía.

De acuerdo con la información publicada en el sitio oficial del Honorable Concejo Deliberante, la iniciativa fue impulsada por el Bloque Partido Justicialista y tuvo como autores a los concejales Magali Acosta, Pablo Cabrera y Emilce Mansilla. La propuesta actualiza la normativa vigente en la materia y reemplaza la Ordenanza N° 1.298/2005, adecuándola a los avances tecnológicos y a la creciente importancia de preservar los cielos oscuros para el desarrollo científico y turístico de Malargüe.
Entre los fundamentos de la nueva normativa se destaca que el departamento posee condiciones excepcionales para la observación astronómica y alberga instituciones de reconocimiento internacional como el Observatorio Pierre Auger, además de haberse consolidado como un destino relevante para el astroturismo.

La ordenanza establece criterios técnicos para la instalación y utilización de sistemas de iluminación en todo el territorio departamental. Entre las principales medidas se contempla la creación de distintas zonas de regulación lumínica, la regulación de carteles y pantallas LED publicitarias, la adecuación progresiva del alumbrado público municipal a tecnologías más eficientes, la implementación de programas de monitoreo y fiscalización, y el desarrollo de campañas de concientización sobre contaminación lumínica y eficiencia energética.
Asimismo, la pieza legal dispone que los establecimientos públicos y privados contarán con un plazo de 24 meses para adecuar sus sistemas de iluminación a las nuevas exigencias.

Según se detalla en el texto aprobado, la contaminación lumínica no solo afecta la observación astronómica, sino que también produce impactos sobre la biodiversidad, la salud humana y el consumo energético. En ese sentido, la normativa busca compatibilizar el desarrollo urbano y tecnológico con la preservación de uno de los recursos naturales más característicos de Malargüe: la calidad de su cielo nocturno.
La ordenanza también incorpora sanciones para quienes incumplan las disposiciones establecidas, que podrán incluir apercibimientos, multas económicas progresivas, clausuras o retiro de luminarias ilegales y, en casos reiterados, la revocación de habilitaciones.

Finalmente, la nueva legislación deroga la Ordenanza N° 1.298/2005 e invita a los demás departamentos de la provincia de Mendoza a adherir a una normativa similar orientada a la protección de los cielos oscuros y la reducción de la contaminación lumínica.


