El equipo dirigido por Héctor Neira cayó por 70 a 60 en una final muy disputada, pero cerró una campaña histórica al convertirse en el primer representante de Malargüe en llegar a esta instancia. Tomás Salati Hidalgo fue distinguido como el mejor jugador del partido.

El equipo de Malargüe Básquet, representante de la Municipalidad de Malargüe, se consagró subcampeón de la Copa de Oro tras caer por 70 a 60 en la final disputada en Mendoza. Más allá del resultado, el conjunto dirigido por Héctor Neira cerró una destacada campaña al convertirse en el primer equipo del departamento en alcanzar esta instancia del certamen, enfrentándose a clubes con jugadores federados y experiencia en competencias de alto nivel.
Una final que se definió en los últimos minutos
El encuentro fue parejo durante gran parte del desarrollo. Según relató el entrenador Héctor Neira, el marcador se mantuvo cambiante, con ambos equipos alternándose la ventaja hasta los instantes finales. “Ellos pasaban dos puntos arriba, nosotros dos puntos arriba. Fue un partido que se definió al final”, expresó el entrenador, quien destacó el esfuerzo realizado por sus dirigidos frente a rivales que entrenan en condiciones muy diferentes.

Neira remarcó que muchos de los equipos participantes cuentan con infraestructura, preparación física y planteles que entrenan cinco días por semana, mientras que el conjunto malargüino desarrolla su trabajo con recursos limitados. “Nosotros intentamos entrenar tres veces por semana y hacemos un enorme esfuerzo para competir. Todo ha sido muy a pulmón.”
Un reconocimiento que trasciende el resultado
Aunque el título quedó en manos del rival, el desempeño del equipo fue reconocido por el público presente. “Lo más lindo fue ver que todo el estadio se puso de pie para aplaudir a Malargüe. Que la gente de Mendoza reconociera el esfuerzo de un equipo del sur nos llenó de orgullo”, destacó Neira. Además del trofeo de subcampeón y las medallas obtenidas por el plantel, el entrenador recibió un diploma de reconocimiento por su labor al frente del equipo.

Tomás Salati Hidalgo, elegido como el mejor jugador de la final
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la distinción recibida por Tomás Salati Hidalgo, quien fue elegido como mejor jugador del partido. El propio Neira explicó que la organización le permitió elegir al jugador merecedor del reconocimiento y no dudó en señalar a Salati. “Elegí a Tomás por el compromiso que demostró durante todo el año, tanto en los entrenamientos como en cada uno de los partidos. Se ganó ese reconocimiento”, afirmó.
Para el joven basquetbolista, de 19 años, 1,90 metros de altura y que se desempeña como alero, la experiencia quedará marcada para siempre. “Fue una experiencia muy linda porque nunca se había llegado a una final. Sabía que entregaban un reconocimiento, pero nunca imaginé que me lo iban a dar a mí”, expresó.

El jugador recordó que comenzó a practicar básquet a los 12 años, inspirado por su familia, y destacó el acompañamiento recibido durante su formación. “El profesor Héctor Neira me entrenó desde chico y me llevó a jugar a San Carlos cuando tenía 13 años. También estoy muy agradecido con los profesores y la dirigencia de Godoy Cruz, que me dieron la oportunidad de debutar en Superliga”, señaló.
Asimismo, aseguró que representar al departamento siempre será un orgullo. “Malargüe es donde nací y siempre voy a sentir orgullo de representar a mi ciudad.”

Un camino que continúa
Más allá del sabor amargo por no haber podido quedarse con el título, tanto el cuerpo técnico como los jugadores coincidieron en que el subcampeonato representa un enorme paso para el crecimiento del básquet malargüino.
Mientras el plantel disfruta de un breve descanso, el entrenador ya piensa en los próximos desafíos junto a las categorías formativas, con el objetivo de seguir consolidando un proyecto deportivo que continúa dando frutos y dejando el nombre de Malargüe entre los protagonistas del básquet provincial.

